Principios básicos de la nutrición animal
Todos los animales necesitan cubrir unas necesidades energéticas (para mantenimiento, crecimiento, gestación y producción) y proteicas (para síntesis de tejidos, leche y enzimas). Además deben recibir minerales, vitaminas y agua en cantidad suficiente.
El racionamiento consiste en calcular la cantidad y composición de los alimentos para cubrir esas necesidades sin excesos (que generan costes) ni déficits (que generan pérdidas productivas y problemas sanitarios).
Tipos de alimentos
Forrajes
Los forrajes constituyen la base de la dieta de los rumiantes (vacuno, ovino, caprino). Se dividen en:
- Forraje fresco (hierba en pastoreo): el alimento más económico y completo cuando la pradera está bien manejada. Su valor nutritivo varía mucho con la estación y el estado fenológico de la hierba.
- Heno: hierba segada y secada al sol. Más fácil de conservar que el forraje fresco, pero pierde parte del valor nutritivo en el proceso de secado.
- Ensilado: forraje conservado por fermentación anaeróbica en condiciones de baja pH. El ensilado de maíz y el de hierba son los más utilizados en España. Mantiene mejor el valor nutritivo que el heno si el proceso es correcto.
- Paja: subproducto de los cereales. Bajo valor energético y proteico; se usa principalmente como fuente de fibra de relleno o como cama.
Concentrados (piensos)
Los piensos concentrados son ricos en energía y/o proteína y se utilizan para complementar la dieta forrajera cuando las necesidades del animal superan lo que el forraje puede aportar: en el pico de lactación, en animales en crecimiento intensivo o en gestación avanzada.
Los más comunes son los cereales (cebada, maíz, trigo) como fuente energética, y las harinas de soja y girasol como fuente proteica. Los piensos compuestos combinan varios ingredientes para cubrir todos los nutrientes en proporciones óptimas.
Minerales y vitaminas
Aunque necesarios en pequeñas cantidades, los déficits de macrominerales (calcio, fósforo, magnesio, sodio) y oligoelementos (cobre, zinc, selenio, yodo) provocan problemas graves: hipocalcemia posparto, infertilidad, problemas podales o debilidad en terneros. Los correctores vitamínico-minerales (CVM) o los bloques de sal mineral son la forma más sencilla de suplementar cuando la dieta base es deficitaria.
Alimentación del ganado vacuno
La alimentación del vacuno varía significativamente según la categoría:
- Vaca nodriza en extensivo: cubre sus necesidades principalmente con el pastoreo. En invierno o sequía se suplementa con heno o paja más un concentrado de mantenimiento.
- Vaca lechera de alta producción: necesita una ración completa mezclada (TMR, Total Mixed Ration) con ensilado de maíz, heno de alfalfa y concentrados energéticos y proteicos. Una vaca de 30 litros/día necesita alrededor de 15-18 kg de materia seca diaria.
- Ternero de cebo: durante la fase de cebo intensivo (de 180 a 450 kg) se alimenta principalmente con ensilado de maíz o cebada/maíz en grano y paja, ajustando el aporte proteico para maximizar la ganancia diaria de peso.
Alimentación del ganado ovino
El ovino es especialmente eficiente en el aprovechamiento de pastos pobres y rastrojos. Durante el pastoreo en buenas praderas no suele necesitar suplementación. Los momentos críticos son:
- Último tercio de la gestación: la oveja gestante de mellizos puede desarrollar toxemia de gestación (hipoglucemia) si no recibe suficiente energía. Suplementar con 200-400 g/día de cebada o pienso en el último mes.
- Lactación temprana: pico de demanda nutritiva. La producción de leche para mellizos puede superar la capacidad de ingestión de la oveja, por lo que se debe asegurar una ración de alta densidad energética.
- Cordero en cebo: concentrados (~600-800 g/día) más paja ad libitum para obtener buenos rendimientos en canal.
Alimentación del ganado porcino
El cerdo es omnívoro y monogástrico, con unas necesidades nutricionales bien definidas y sensibles a desequilibrios en aminoácidos esenciales. Las fases de alimentación estándar son:
- Lechón pre-destete: leche materna + pienso de arranque de alta proteína (20-22% PB) y alta digestibilidad.
- Post-destete (6-20 kg): pienso de transición con plasma porcino, lactosa y cereales extrusionados para facilitar la adaptación.
- Cebo (20-110 kg): dos o tres piensos de crecimiento progresivamente menos proteicos. Los cereales (maíz, cebada, trigo) aportan energía; la soja aporta proteína.
- Cerdo ibérico en montanera: periodo de engorde con bellota y hierba que confiere el aroma y la infiltración de grasa características del jamón ibérico de bellota.
Agua: el nutriente más olvidado
El agua es imprescindible y su carencia es la causa más rápida de pérdidas productivas. Una vaca lechera de alta producción puede necesitar 100-150 litros al día. el ovino adulto entre 3 y 5 litros. Mantén los bebederos limpios, en buen estado y accesibles a todos los animales en todo momento.