1. Define qué tipo de ganado necesitas
El primer paso es tener claro el objetivo de la compra: ¿engorde, reproducción, leche o trabajo? Cada finalidad requiere unas características distintas en cuanto a raza, edad, peso y estado reproductivo. Por ejemplo, para cebo conviene priorizar animales jóvenes con buen índice de conversión, mientras que para reproductoras interesa evaluar el historial de partos y la fertilidad contrastada.
También es importante determinar la capacidad de tu explotación: número de plazas disponibles, superficie de pasto, instalaciones de cuarentena y dotación de agua y alimentación.
2. Verifica la documentación del vendedor
En España toda explotación ganadera debe estar registrada en el sistema REGA (Registro de Explotaciones Ganaderas). Solicita siempre al vendedor:
- Número REGA de la explotación de origen.
- Identificación individual de cada animal: crotal, pasaporte o documento de identificación según la especie.
- Libro de registro de la explotación actualizado.
- Certificado sanitario oficial emitido por un veterinario autorizado si el movimiento cruza Comunidad Autónoma.
- Guía de origen y sanidad (GOS) expedida por la autoridad competente para el transporte.
Sin estos documentos, el movimiento del ganado es ilegal y puede acarrear sanciones tanto al vendedor como al comprador.
3. Inspección sanitaria básica in situ
Siempre que sea posible, visita la explotación de origen antes de pagar. Durante la visita observa:
- Estado general del animal: pelaje, ojos, mucosas y condición corporal.
- Signos de cojera, problemas respiratorios o diarrea.
- Condiciones higiénicas de las instalaciones y densidad de animales.
- Registros de vacunaciones y tratamientos veterinarios recientes.
Si la compra implica un importe elevado, considera contratar a un veterinario de tu confianza para que realice una inspección independiente.
4. Periodo de cuarentena tras la llegada
Aunque el animal tenga toda la documentación sanitaria en regla, es imprescindible mantener un periodo de cuarentena de entre 14 y 21 días en instalaciones separadas del resto del rebaño. Durante este tiempo:
- Observa posibles síntomas de enfermedades que no se manifiestan de inmediato.
- Adapta la alimentación gradualmente para evitar problemas digestivos.
- Notifica la entrada en la explotación al registro REGA en el plazo establecido (generalmente 7 días).
5. Cómo negociar el precio
El precio del ganado varía según la especie, la raza, el peso vivo, la época del año y la situación del mercado. Para negociar con criterio:
- Consulta los precios orientativos en lonjas de referencia (Salamanca, Zafra, Mèrens, etc.).
- Ten en cuenta los costes de transporte y la distancia.
- Valora el coste sanitario adicional: vacunaciones pendientes, desparasitaciones o tratamientos.
- No tomes decisiones bajo presión: un buen vendedor no le dará prisa a un comprador serio.
6. Formaliza el acuerdo por escrito
Aunque en el sector ganadero muchos tratos se cierran de palabra, un contrato escrito protege a ambas partes. Debe incluir como mínimo:
- Datos de identificación de comprador y vendedor (DNI/NIF y datos de explotación).
- Descripción detallada de cada animal: especie, raza, número de crotal, edad y peso.
- Precio total y condiciones de pago.
- Responsabilidad sobre el transporte y el seguro del animal.
- Cláusula de garantía sanitaria y plazo para reclamaciones.
7. Transporte: seguridad y bienestar animal
El transporte de ganado está regulado por el Reglamento (CE) 1/2005. Para trayectos cortos (menos de 8 horas) se requiere que el vehículo esté limpio, ventilado y con densidad de carga adecuada. Para trayectos largos la normativa exige paradas, agua y, en algunos casos, planificación de ruta previa.
Indica al transportista el número de animales, el peso medio y la especie con antelación para garantizar la disponibilidad del vehículo adecuado.