Los pastos se agotan antes de lo habitual
La ola de calor que afecta a buena parte de España está teniendo un impacto directo sobre la ganadería extensiva. La combinación de altas temperaturas y falta de precipitaciones está secando los pastos con semanas de antelación en numerosas zonas del norte peninsular, obligando a muchos ganaderos a replantear su planificación para el verano.
Aragón es una de las comunidades donde el problema se ha hecho más visible. En áreas de montaña como el Pirineo y la sierra de Gúdar, los profesionales del sector advierten de que el volumen de pasto disponible es cada vez menor y que existe un riesgo real de no poder mantener a los animales en las zonas altas hasta el final de la temporada.
Navarra también cuantifica el impacto
En Navarra, el Gobierno foral y las organizaciones agrarias han comenzado a analizar las afecciones que la sequía y la ola de calor están provocando en los pastos de montaña. Según la información trasladada por el Ejecutivo navarro, la situación está generando dificultades para la alimentación del ganado en extensivo y podría obligar a activar medidas de apoyo, como la flexibilización de ecorregímenes o ayudas por pérdidas.
Las zonas más afectadas presentan pastos resecos y rastrojos, lo que reduce de forma notable la disponibilidad de alimento natural para ovejas, cabras y vacas que aprovechan tradicionalmente estos recursos durante el verano.
El Pirineo y otras áreas del norte, en alerta
El problema no se limita a Aragón y Navarra. Diferentes informaciones publicadas en los últimos días alertan de que el Pirineo y otras áreas del norte peninsular también están sufriendo un agotamiento prematuro de los pastos. En algunas explotaciones, los ganaderos ya se plantean estabular parte del ganado o adelantar varias semanas la alimentación suplementaria.
Esta situación supone un incremento importante de los costes de producción, ya que obliga a recurrir antes de lo previsto a pienso y forrajes almacenados o adquiridos en el mercado.
Estrés térmico y menor rendimiento
Además de reducir la disponibilidad de alimento, el calor extremo afecta directamente al bienestar y rendimiento de los animales. Las altas temperaturas pueden provocar estrés térmico, una menor ingesta de alimento y una reducción de la ganancia de peso, especialmente en los animales destinados al cebo.
Los profesionales del sector advierten de que, si las temperaturas continúan siendo elevadas y no llegan precipitaciones significativas, el impacto económico sobre las explotaciones extensivas podría aumentar de forma considerable durante las próximas semanas.
La ganadería extensiva, clave para el territorio
La situación también vuelve a poner de manifiesto el papel de la ganadería extensiva en la gestión del territorio. El pastoreo contribuye a reducir la acumulación de vegetación seca y ayuda a disminuir el riesgo de incendios forestales, especialmente en zonas de montaña y monte mediterráneo.
Por ello, el sector reclama que se reconozca no solo su función productiva, sino también su labor ambiental y de conservación del paisaje rural.
Fuentes
- Cadena SER Aragón – “El calor extremo seca los pastos y pone en jaque a la ganadería aragonesa” (15 de julio de 2026).
- Gobierno de Navarra – Nota informativa sobre el impacto climático en los pastos y la ganadería extensiva (julio de 2026).
- Diario del Alto Aragón – Información sobre la falta de pastos en el Pirineo (julio de 2026).